dissabte, 11 d’octubre de 2014

NO T'OBLIDO...

Estimada iaia: 
Dimecres vaig fer 33 i per primer cop no estaves. Sí al meu cor i al meu pensament, on romandràs sempre. Et deixo les 4 línies que et vam dedicar el dia que ens vas deixar: 
"Querida yaya:

El domingo nos dejaste. Te fuiste de igual manera que nos has acompañado durante una vida, de una manera discreta, sin hacer ruido, sin hacerte notar,  y sobretodo, haciéndote querer.

Porque tú eras así. Una mujer en mayúsculas. La mujer que todo marido ama, la madre que todo hijo adora, la suegra que toda nuera desea, la abuela inolvidable y la bisabuela adorable. Una mujer que supo hacer familia. La formaste con el yayo, el yayo Juan que tanto queremos. Primero vino Agustín y luego Roberto. Con ellos llegaron las nueras, Mercedes y Virtudes, que acogiste y quisiste como 2 hijas más, y que te dieron 5 nietos.

La mayor Vanesa, luego Aida, Roberto, Juan y por último el pequeño, Jordi. Cada uno de tus nietos ha ido tomando el ejemplo que primero diste a tus hijos y que ellos supieron transmitir a la perfección. Esa lucha de hormiguita, del día a día. Que no falte salud. Con salud y esfuerzo, todo lo demás viene solo. No hacen falta lujos.

Y qué razón tenías. En Manlleu y en Moià, nos conformábamos con poco. Poco y mucho a la vez. Subía la familia Sabio – Briones con unas gambas y éramos los reyes del mambo.

Nos juntábamos los domingos en tu casa, en familia, y nos contábamos alegrías y penas. Y así, con sencillez fuimos creciendo humildemente. Y llegaron Jordi, el bonachon, Diego, el argentino, Elisenda , Mucha hembra pa’ ti, Águeda, de Cadiz y judith, de Terrassa. Y con ellos las alegrías. Biel, Pau, Martina, Jordi y Sofía.

De todos y cada uno de nosotros siempre te despedías con un SI DIOS QUIERE, HIJO, mientras esperabas al último momento para cerrar la puerta de casa. 

Y así, el martes pasado, te despediste de mi. Estabas en el hospital y yo te explicaba que el año pasado corrí la maratón de Barcelona por mi hija. Ella me motivó para ir a entrenar y por ella la acabé. Mientras te decía al oído que este año eras tú mi máxima motivación para correr, me repetías: SI DIOS QUIERE, HIJO, LO HARAS.

Hoy, todos tus seres queridos nos hemos juntado para despedirte. Y no hay mejor despedida que no olvidarte. Porque no olvidaremos nunca lo que fuiste, una persona buena y sencilla.
YAYA TE QUEREMOS. "

Diumenge que bé torno a còrrer una marató, aquest cop de muntanya. Durant la cursa, en algun moment, em donaràs força. 

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